La tercera
Constanza, después de la muerte de Joaquín, decide quedarse la empresa de Avionetas
Atocha para así mantenerle en su vida.
Al principio
tuvo éxito, hasta que una mujer pidió un puesto de trabajo como aviadora profesional
y en una de las operaciones para exportar unos materiales tiene un fallo en el
vuelo y fallece. Después de esto, Constanza queda destrozada ya que había sido
una gran amiga durante los últimos meses. Así que decide apartarse de la
empresa y trabajar en unas oficinas. Allí, conoce a su futuro esposo, Samuel, con
el cual decide tener un precioso hijo llamado Joaquín.
Los años van
pasando y al final Samuel consigue que Constanza recupere la confianza en ella
misma para volver a abrir la empresa, que tiene una gran apertura y al final un
gran progreso.